Una instalación fotovoltaica profesional es capaz de garantizar un rendimiento del 22% en los primeros 12 años. Desde Barreal os informamos de los peligros de la autoinstalación de kits fotovoltaicos que se están poniendo de moda en el sector residencial.
A pesar de que la tecnología fotovoltaica es sencilla, los sistemas fotovoltaicos suelen ser peligrosos y potencialmente mortales, por lo que su instalación requiere de mano de obra especializada y conocimientos específicos que garanticen su correcto montaje y funcionamiento. Realizar este tipo de instalaciones sin contar con profesionales en el sector puede derivar en errores muy comunes como, por ejemplo, la ubicación de los panes solares. Antes de instalar placas solares es imprescindible comprobar que el lugar donde van a colocarse recibe suficientes horas de sol y que la orientación es la adecuada, ya que esto hará que aumente o disminuya la eficiencia de la instalación fotovoltaica.
También es importante determinar el tipo de anclaje de los paneles, ya que estos varían dependiendo de la superficie, entre otros múltiples factores; o el número de baterías que son necesarias para la instalación, y que puede derivar en la pérdida de energía generada por los paneles.El el uso de materiales de baja calidad reduce de forma notable la vida útil de una instalación fotovoltaica, la cual, en condiciones óptimas se sitúa en más de 25 años.
Certificado de instalación fotovoltaica
Es obligatorio registrar la instalación de las placas ante la administración competente y para ello, uno de los requisitos principales es el certificado de instalación, esto solo lo puede solicitar un instalador autorizado. Si la instalación fotovoltaica la ha realizado uno mismo, no podrá ser legalizada y, por lo tanto, la persona que la haya instalado no podrá beneficiarse, por ejemplo, de la compensación por el excedente fotovoltaico o de las ayudas e incentivos fiscales al autoconsumo.
Por último, contar con una instalación fotovoltaica profesional asegura un rendimiento del 22% en los primeros 12 años; además de una garantía de mano de obra por defectos en la instalación de los paneles o la opción de contar con un servicio de mantenimiento que asegure el correcto uso de las placas, entre otras ventajas.